¿Cómo cuidar mis ojos en verano?

Sombreros y gorros, junto con los anteojos de sol, ayudan a cuidar la vista de importantes enfermedades.

 

Llega el verano y la gente sale más al aire libre disfrutando del clima cálido y el sol. El bloqueador solar es indispensable para proteger la piel, pero ¿sabemos cómo afecta el sol a nuestros ojos?

La luz ultravioleta es una más de los diversos tipos de luz que emite el sol y es la responsable de que la piel se queme cuando las personas se exponen a los rayos solares sin protección. 

 

Consecuencias en la vista

Existe una gran lista de daños que el sol puede provocar en los ojos. Algunos de ellos son:

  • Cáncer de párpados: es bastante habitual por la falta de costumbre de aplicar bloqueador solar en esa zona.
  • Pecas oculares: aparecen habitualmente en el iris, pero también en la esclerótica. Son benignas, pero, si crecen y se oscurecen, pueden convertirse en nevus oculares.
  • Nevus oculares: Si bien no necesariamente son malignos, hay que controlarlos periódicamente en cuanto a su tamaño y color, porque si cambian puede ser un síntoma de melanoma.
  • Melanoma ocular: Es similar al de la piel y es un tipo de cáncer. 
  • Fotoqueratitis: Es el equivalente a una quemadura en la piel, pero en los ojos. Dependiendo de su grado el paciente puede presentar fotofobia, molestias oculares, dolor y problemas en la retina en casos graves.
  • Pinguécula: Se desarrolla como una carnosidad en el tejido conjuntivo del ojo. Es un tejido que crece irregularmente y puede provocar molestias en la visión y al abrir y cerrar los ojos. Si no se cuida puede derivar en una pterigión.
  • Cataratas: Una exposición continua al sol puede provocar la aparición temprana de esta enfermedad. 



Medidas de protección

Gorros, sombreros y preferir lugares con sombra son parte de las recomendaciones de cuidado. Pero la mejor herramienta de protección es el uso de anteojos de sol. Los lentes no solo protegen los ojos, sino toda la zona que los rodea. Pero es importante fijarse en la calidad de ellos.

Ante la gran variedad que existen en el mercado, los especialistas de Clínica Oftalmológica Providencia (COP) recomiendan fijarse en si están certificados como una efectiva barrera de protección solar. Uno de los factores que aleja a la gente de su compra es su elevado precio, pero explican que el proceso que se debe llevar a cabo para su fabricación y la forma en que efectivamente protegen la vista, justifica el costo.

Su uso debe ser constante en el exterior durante el día y durante las 4 estaciones del año. Además, no sólo los deben ocupar los adultos. Los niños también pueden sufrir daños oculares.

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