Derrames oculares ¿por qué ocurren?

Aumento de la presión sanguínea, sobreesfuerzo o anemia, son causas que pueden llevar a su aparición.

 

Comienzan como una mancha roja dentro del ojo y pueden estar acompañados de la sensación de que hay un objeto extraño dentro e incluso ardor. Esos son los derrames oculares que, en palabras simples, es la rotura de algunos de los vasos sanguíneos o capilares que se encuentran en la conjuntiva ocular. Esta es una membrana que recubre la parte blanca del ojo y es importante para garantizar la buena salud de la vista, debido a que se encarga de proteger y lubricar la zona corneal. 

 

Las causas de su aparición son variadas, pero algunas de las más comunes son:

  • Golpes en los ojos.
  • Consumo de medicamentos que pueden alterar la coagulación sanguínea.
  • Hipertensión arterial.
  • Haber realizado un sobreesfuerzo, como cargar objetos pesados.
  • Anemia.
  • Diabetes.
  • Aumento brusco de la presión sanguínea.

 

Los especialistas de Clínica Oftalmológica Providencia explicaron que un derrame no es considerado como un problema grave a la vista. Es normal preocuparse por cómo se ve el ojo con la mancha roja, pero mientras se reabsorbe dentro de los plazos normales, no debiese ser un motivo de preocupación. En general los derrames oculares suelen desaparecer en un plazo de entre 10 y 15 días, aunque hay casos donde puede tardar hasta un mes.

En caso de que la extensión de la mancha sea muy grande o no desaparezca dentro del tiempo adecuado, en COP recomiendan visitar a un especialista.

 

Tratamiento

No existe un tratamiento estándar para sanar los derrames. Ante las molestias que pueda ocasionar, algunos oftalmólogos pueden recetar lágrimas artificiales para aliviar. Y, algo que destacan, es que no hay que aplicarse ningún tipo de “remedio casero”. Estos solo pueden empeorar o provocar un problema más grave.

 

Como siempre, la mejor cura es la prevención, y por eso es bueno tener en cuenta algunos consejos para evitar la aparición de los derrames:

  • Evitar frotarse los ojos.
  • No consumir tabaco ni alcohol.
  • Realizarse controles periódicos de presión arterial e intraocular. 

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